Corría el año 1945 en Santiago y don Sergio Azocar, trabajador bancario vivía en una antigua casona de Calle General Bulnes #37, la cual data su construcción en el año 1890, por amigos y compadres de esa época del sur de Chile, de la isla grande de Chiloé y Ancud, recibía de regalo, cajones de las más exquisitas Ostras de borde negro.